A USTED SEÑORA ANGUSTIA
Desde hace algunos unos años siento en mi habitación su presencia Señora Angustia, está aferrada a mi colchón para no dejarme vivir tranquila, porque aún cuando me levanto siento su peso en mi espalda. Pesa y pesa demasiado, me hace tantos nudos que no puedo más; aunque su dimensión es pequeña se apodera de todo mi cuerpo.
Me baño de pies a cabeza y siento que huelo mal, tu color es incierto y muy nublado, por eso me visto con ropa de color oscuro para opacarte un poco; trato de estar sola porque las personas que están a mi alrededor no encuentran mi sabor agradable en las cosas que hago y digo; ya que de mi cuerpo brota un sabor amargo, aunque quiera disfrazarla con colores usted Señora Angustia brota de todo mi cuerpo sin yo querer.
Usted Señora Angustia es deforme, a veces demasiado gorda y mal distribuida que al apoderarse de mí no me deja bailar al son de una bella melodía, porque su mal ritmo es contagioso. La percusión donde suenan los instrumentos como el tambor, la caja, los platillos y todo ese bullicio no logra robar mis sentidos; su bullicio es más fuerte no me deja vivir tranquila aunque desafine en sus melodías.
Hoy al regresar a casa, he decidido disfrutar del descanso, te dejaré botada, porque no gano absolutamente nada con darle y darle vuelta a un asunto que hace daño a mi vida; buscaré buenos libros para leer…buscaré aquellos que llenen mi espíritu porque no soporto más tu textura rugosa y áspera, siento que estas acabando con mi vida lentamente; por eso hoy regresaré a mi hogar libre de toda atadura que me haga daño y empezaré a disfrutar lo bello de la vida que es el regalo más hermoso que Dios todo poderoso nos ha dado para disfrutar y no para sentirnos mal. A usted señora Angustia no quiero llevarla más en mi ser.

Me gustó la narración, cuántas veces estamos atrapados en esta emoción y dejamos pasar los momentos bellos de nuestra vida?
ResponderEliminar